ya, es previsible…

…pero hoy leo a Benedetti. Pena que se vayan los mitos.
“A la hora convenida, ya no recuerdo cuál era, la gente había aparecido simultáneamente desde las calles laterales, desde los autos estacionados, desde las tiendas, desde las oficinas, desde los ascensores, desde los cafés, desde las galerías, desde el pasado, desde la historia, desde la rabia“. [...]
Aquí el cuento, por si quieres leerlo entero.



